En la mayoría de ciudades del reino y en buena parte del mundo, esta semana se están realizando acciones, especialmente manifestaciones, en defensa de la autodeterminación de género y de los derechos de las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. La manifestación de Madrid, que está prevista para el sábado 6 de julio, se espera, como en anteriores ocasiones, gigantesca. Y no es para menos. Desde que la derecha ha retomado el control del Ayuntamiento de la capital y renovado el de la Comunidad de Madrid no ha dejado de amenazar los derechos reconocidos de una parte significativa de nuestra sociedad: las personas del colectivo LGTBI. Que tales amenazas no prosperen depende muy especialmente de la movilización y de ahí que la manifestación del 6 represente una prueba de fuerza contra las pretensiones que, por acción u omisión, está avalando el tridente de la derecha que forman PP, C’s y Vox.

Pero además, esta semana de acción internacional resulta enormemente necesaria a nivel global. Todavía en 81 países la orientación sexual es penada con la cárcel y que, en 11 de ellos, el castigo continúa siendo la muerte. Todo ello por no hablar de la enorme discriminación que sufre el colectivo, incluso donde formalmente tiene ya sus derechos reconocidos. El manifiesto de la convocatoria no solo pone de relieve esa realidad, sino que también recuerda y reclama como propia la memoria de todas aquellas personas del colectivo LGTBI que vieron como el Estado español les negó sus derechos durante años y exige la pronta aprobación de una Ley Estatal de Igualdad LGTBI, con especial referencia al colectivo trans.

También debemos estar orgullosos de personas que, como Carola Rackete, esa joven alemana patrona del Sea-Watch 3, se la juegan rescatando a refugiados e inmigrantes que se echan al mar. 42 personas rescató el navío Sea-Watch 3 y Carola junto con su tripulación los ha llevado sanos y salvos desafiando al racista ministro italiano Salvini, a Lampedusa, lugar donde ahora se encuentra presa. Las firmas exigiendo su inmediata libertad ya superan las 140 mil en solo 24 horas.

Parece claro que en no importa que ámbito, los derechos solo se logran y se consolidan con movilización y organización. Las acciones de esta orgullosa semana así de nuevo lo demuestran.